Después de mucho pensarlo me parece coherente llevar el diario musical a su análogo cibernético y alojar el trabajo de exocet en un blog, sobre todo por el cometido testimonial personal, principal intención de este espacio; así como compartir mi experiencia musical cotidiana.
No es un espacio comercial, ni promocional y no se desvivirá por lograr un millón de visitas.
Los álbumes tienen un orden sugerido de canciones y letras o comentarios para el curioso visitante.
La esquizofrenia lingüística es intencional. Es el siglo XXI.